Una historia de amor y emprendimiento en Acrópolis

Jenniffer Arias fue parte de la familia Acrópolis durante varios años, desempeñando sus labores en el área de Mercadeo como encargada de eventos.
En el mes de mayo del año 2013 se realizó una Feria Europea, donde invitaron a diferentes exponentes de productos importantes que representarían a cada país; en representación de Italia estuvo Guiseppe Collura, quien desde hace 15 años estaba viviendo entre Italia y República Dominicana como inversionista con su línea de joyas preciosas, las cuales se podían encontrar en las principales joyerías del país.
Fue entonces cuando en medio de los preparativos para la actividad Jenniffer y Guiseppe se conocieron, comenzaron a conversar de cosas sencillas y necesarias que tenían que ver con la coordinación del evento. Guissepe se caracteriza por ser muy sociable y conversador, entre mensaje y mensaje comenzó a preguntarle más que solo lo básico, es entonces cuando le pregunta a Jenniffer: “¿Te gusta bailar?” a lo que ella respondió: “¡Sí! me gusta, me encanta bailar” desde entonces comenzaron a salir y conocerse mejor. Coincidían en la plaza por sus trabajos e iban por un helado o comían juntos en el food court.

Con el paso del tiempo, unas cuantas salidas y muchos mensajes más, nació el amor, ella aún como encargada de eventos de Acrópolis y él con su línea de joyas. En medio de una de sus largas conversaciones Guiseppe le comenta a Jenniffer que le gustaría cambiar de negocio y explorar otras opciones donde invertir; él tenía una pasión por la gastronomía, y en el pasado había tenido restaurante. Con la ayuda de Jenniffer, que captó en el momento exacto la disponibilidad del espacio ideal para él, llegó a sus vidas “Tropicana Gourmet” y lo mejor de todo es que su negocio ahora lo haría más cercano a Jenniffer porque estaría dentro de Acrópolis Center, el lugar donde nació y creció su amor por ella.
Luego de dos años juntos, Jenniffer deja su cargo en Acrópolis Center y comienza a trabajar junto a Guiseppe para su nuevo negocio, desde entonces ya han pasado 5 años en los que juntos han estado al frente de Tropicana Gourmet como un gran equipo. Aunque en los inicios fue arduo y Giuseppe tuvo que utilizar todas sus estrategias de empresario para mantenerse a flote, hoy en día gozan de la confianza que tienen sus clientes en ellos, logrando sobrepasar todas las barreras y colocarse en el gusto de todo el que busca calidad en comida empresarial.

“ Trabajar aquí nos da un equilibrio y balance personal, porque nos ahorra mucho tiempo”, nos comentó Jennifer, quien además nos dijo que su unión ha sido tan fuerte que toda su vida personal también la hacen aquí, desde pagar servicios de telefonía, maquillarse en Docks Nail Lounge para una noche especial, dejar sus hermosas bebés en Peke Zone para que se diviertan y todo lo que puedan hacer sin salir de su segundo hogar Acrópolis Center porque les brinda la comodidad de unir su profesión con su estilo de vida.


En estos 5 años siendo parte de la familia Acrópolis tienen un logro personal que llaman como el más grande de todos, sus 3 hermosas hijas y su lindo niño, algo que no fue fácil nos cuenta Jenniffer ya que cada embarazo trajo consigo preocupaciones y ansiedades pero Dios tenia diseñado un plan perfecto de bendecir a esta familia.


Desde que están juntos, con mucho esfuerzo y dedicación,  sus vidas se han llenado de éxito, Jenniffer paso de trabajar para la plaza a ser cliente, pues tiene su propia empresa de eventos y Guiseppe cumpliendo su sueño de tener otro negocio rentable y una preciosa familia. Ellos son un ejemplo de que las historias de amor verdadero existen y más cuando ambos tienen a Dios como centro, metas claras y luchan por ser y estar donde siempre se lo imaginaron.